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TETERA
SILBADORA (1921, Alemania)
Las primitivas sociedades utilizaron teteras y también silbatos. En
las ruinas mayas, los arqueólogos han exhumado recipientes de barro,
que cuentan con 2000 años de antigüedad, y están provistos de
múltiples silbatos. Cuando se vierte agua por uno de los orificios,
otro emite un débil silbido.
Se ignora si estos recipientes fueron las primeras teteras silbadoras
de la historia, pero lo que sí se sabe es que en el año 1921, mientras
visitaba una fábrica alemana de teteras, Joseph Block, un ejecutivo
retirado de Nueva York, que había trabajado en el ramo de los
utensilios de cocina, concibió esta idea.
Block, incorporó aquel dispositivo. Intrigados por la idea, los
fabricantes alemanes produjeron treinta y seis teteras silbadoras, que
se pusieron a la venta en los grandes almacenes Wertheim de Berlín una
mañana a las nueve: al mediodía ya no quedaba ninguna
El año siguiente, esta tetera se presentó en los Estados Unidos, en
una feria celebrada en Chicago. Durante la semana que duró la
exposición, Joseph Block mantuvo silbando continuamente al menos una
tetera de demostración. Su ruido obligó a muchos jefes de compras de
los almacenes a buscar otros artículos más silenciosos, pero para
entonces ya se habían conseguido buenas ventas.
Joseph Block, a pesar de haberse retirado, volvió a encontrarse metido
en negocios y llegó a vender a los grandes almacenes y tiendas de su
país unas 5.000 teteras silbadoras cada mes.
Del libro "Las cosas nuestras de cada día" de Charles Panati
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