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LECHAZO AL HORNO ESTILO CASTELLANO
El lechal, también llamado lechazo, es la cría de la oveja que se
sacrifica a los 25-30 días de vida con un peso vivo de 10-12
kilogramos, que se traduce en un peso en canal de 5-6 kilos. Puede
tener hasta un 9% de grasa debido a que al alimentarse exclusivamente
de leche, acumula mucha grasa, nutriente abundante en la leche de
oveja.
El ternasco es un lechal algo mayor, típico de Aragón, Cataluña y
Levante. El cordero pascual, también llamado pastenco, nace en la
época de Navidad, de ahí su nombre, y se destina al matadero hacia la
edad de tres meses. A veces completan su lactancia con pastos, de ahí
el nombre de pastencos.

Ingredientes: Medio cordero
lechal con un peso de 2 kilos y medio , Manteca de cerdo o vaca, Una
cabeza de ajos, El zumo de medio limón, Agua y sal
Preparación: Vamos a asar medio
cordero lechal, de unos dos kilos y medio de peso, suficiente para
cuatro personas. Tendremos por tanto, una pierna y un costillar y el
rabo o el riñón. Se trata de saborear su deliciosa carne sin añadirle
ningún ingrediente que esconda su sabor. Por eso, este plato es muy
simple. Sólo necesita tiempo y mimo.
Encendemos el horno. Lo precalentamos a 160 grados. Lo ideal es
meterlo en una gran fuente de barro ovalada que habremos untado con
manteca. Manteca de cerdo o de vaca, lo que más a mano tengan. Untamos
también ligeramente la carne. Lo salamos. Lo colocamos en la fuente y
añadimos dos o tres vasos de agua. Lo metemos en el horno. Y debajo
colocamos otra fuente repleta de agua en la que hemos puesto una
cabeza de ajos aplastados con su piel.
El objeto de esto último es que el interior del horno tenga siempre
humedad, para que no se seque el asado, sin tener que poner la carne
en contacto directo con el agua. Tenemos que asarlo. No cocerlo. Los
ajos aportarán un delicado aroma. Bueno, pues ya está. Esto no tiene
más misterio. Con hora y media bastará. Pero ojo: a los 40 minutos,
daremos la vuelta a la carne, añadiremos agua, si es necesario a la
bandeja del cordero y lo dejaremos otros 40 minutos.
Pasados estos, sacamos la fuente, comprobamos si tenemos jugo. En caso
contrario añadimos algo de agua, ponemos el jugo de medio limón –ojo,
no sobre la carne– subimos el horno a 180 grados y lo dejamos cinco
minutos, que se tueste por un lado. Lo volvemos a sacar, le damos la
vuelta a la carne, y otros cinco minutos. Y se acabó.
No pongáis entrantes fuertes. Se trata de comer lechazo asado. Se
acompaña con una fresca ensalada de berros, canónigos, escarola o
simplemente lechuga, que sirve para ayudar a la digestión y refrescar
la boca. No pongáis patatas. La carne de lechal es deliciosa y no
necesita ningún acompañamiento.
Trucos recomendados para mejorar el asado:
- Si en la bandeja donde colocareis el lechazo con el agua, hacéis
antes una especie de cama con palos de sarmiento o en su defecto palos
de laurel, evitareis que la carne este en contacto con el agua y se os
asara mejor ( no se cocerá) y adquirirá un aroma a leña tradicional.
- No se os ocurra añadir perejil al asado, se pone la carne verde y da
un aspecto desagradable.
Importante: Los tiempos de
elaboración en el horno, pueden variar según el tipo de horno. No es
lo mismo un horno convencional, que un turbo... de todos modos, un
truquillo para saber si el asado esta hecho, es pinchar el asado con
un tenedor y si la pieza suelta fácilmente.. estará en su punto!!
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